Un concierto de Kraftwerk y la Educación Social

•octubre 10, 2016 • Dejar un comentario

No hace tiempo, más concreto en el último Congreso de Educación Social de Sevilla, hablábamos de que somos educadores sociales las 24 horas; y yo decía que nuestra mirada es social y no es que estemos “trabajando” las 24 horas.

El otro día pude disfrutar de un increíble concierto de Kraftwerk en el Guggenheim, parte de una serie de concierto que darán durante 8 días. Muchos os preguntaréis que tiene que ver un concierto de música electrónica con la Educación Social, pues realmente nada. Pero como he escrito al principio de este post mi mirada es social y lamentablemente o afortunadamente (según se mire) yo la tengo y la intento cultivar.

Pude disfrutar el concierto con mi hermano, y si alguien nos conoce (un poquito) sabrá que Kraftwerk es el grupo que escuchábamos en los largos viajes a Fuengirola y/o Benalmádena en el coche junto con mi padre y madre (también escuchábamos a Víctor Manuel y a Los Pitufos; no los maquineros que ya tengo más de 40 años). Era el concierto que podríamos soñar siempre, verlos en directo ha sido como cumplirse un sueño (mi hermano va a poder verlos dos veces, él tiene más dinero).

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Foto del concierto al que pude asistir el Sábado 8 de Octubre de 2016.

Ahora es cuando viene mi mirada social, pensaba al salir del concierto que nosotros hemos sido “consumidores” de discos completos, de música a tope en el coche con la familia. Hemos pasada a una sociedad de consumo rápido, de consumo de píldoras. Los y las adolescentes y los y las niñas de hoy son más de escuchar una o dos canciones de tal o cual grupo. Consumo rápido y justo… ¿dentro de 30 años tendrán la ilusión de ir al concierto de uno de esos grupos que hoy escuchan? ¿dentro de 30 años tendrás la ilusión de celebrar dicho “reencuentro” con su familia? ¿Cómo podemos intervenir los y las edusos que trabajan con menores para poder disfrutar de las cosas con mayor pasión que queden en la retina de las personas?

La verdad es que tenemos un trabajo difícil para que los y las menores de hoy puedan tener experiencias intensas que les marquen, que hagan que eso quieran revivirlo tiempo después.Música que escuchamos una y otra vez, películas que vemos una o dos veces al año y que incluso conocemos los diálogos, libros que deboramos una y otra vez y así podríamos seguir con más ejemplos.

Ante una sociedad de consumo inmediato, de consumo de píldoras, de disfrute en el momento sin que eso quede marcado, ¿cómo intervenir para que las cosas sean más intensas y puedan quedar en la retina?

Creo que la respuesta está en como de intenso es nuestro trabajo, como de  implicación tenemos para llegar a cada menor con el que trabajamos, con la persona que trabajamos. Y las experiencias, lo que viven, escuchan, miran o disfrutan será recordado.

Y creo que todos y todas somos grandes profesionales, somos capaces de hacer nuestro trabajo con pasión y dedicación tan intensa que las personas que tenemos a nuestro cargo puedan vivir esas experiencias, pero es un reto a no olvidar y a cuidar cada día. Que con el futuro las personas con las que trabajamos tengan recuerdos intensos y que puedan disfrutar como yo he podido vivir el concierto de Kraftwerk con mi hermano.

La Educación Social, una profesión de continua denuncia

•octubre 4, 2016 • Dejar un comentario

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Se me ocurría titular este post así, después del intenso día que celebramos por las redes sociales y con multitud de actividades que los Colegios Profesionales están programando a lo largo de este mes.

Si algo caracteriza nuestra profesión es la denuncia; pero últimamente nos hemos centrado en la denuncia de nuestras condiciones de trabajo (muy, demasiado precarias), del continuo intrusismo al que nos vemos obligados a “disfrutar”, a la invisibilidad que las instituciones políticas y públicas nos tienen y así podría seguir escribiendo y que todo/as conocéis.

Pero también vivimos en una sociedad en la que nuestra participación como educadores/as sociales ha de ser visible. Es verdad que hacemos muchos acompañamientos, tanto a adolescentes, como niños/as, jóvenes, adultos, ancianos/as; hacemos mediación, trabajamos en la educación no formal e informal; estamos en bastantes más lugares de los que muchos/as creen que estamos. Nuestra presencia es “invisible”, trabajamos con y por las personas… pero ¿dónde queda la denuncia explícita? ¿dónde está nuestra presencia entre las instituciones en las que trabajamos, tanto públicas como privadas?

En esto quiero incidir con nuestro trabajo. Vemos cada día un montón de situaciones de injusticia, en las que las personas a las que servimos sufren. Y esa empatía que nos caracteriza (o por lo menos debería ser así) debiera hacernos ponernos tanto tristes como de mala leche. Pero luego aparece “pepito grillo” y nos dice al oído que tengamos cuidado con lo que hacemos y decimos que nuestra entidad puede peligrar tal o cual subvención o ayuda (tanto pública como privada) o si estamos como funcionarios pueden llamarnos la atención (en este caso, que desconozco bastante, creo que se puede ser más libre para denunciar y decir lo que está mal).
Lamentablemente no tengo una barita mágica para decir como ser más libre y poder denunciar sin costes lo que pasa.
He sufrido de cerca las consecuencias de posicionarse ante una situación de injusticia en la que muchas personas sufren cada día; y la verdad es que por un lado estás contento de poder haberlo hecho, pero por otro lado triste por las consecuencias tanto para las personas a las que servimos como a los/as trabajadores/as de la entidad. Pero en la base están las personas, y sin institución esas personas pueden quedar desprotegidas; es la “pescadilla que se muerde la cola”.

Los derechos de la ciudadanía están en manos de unos pocos, ya que hacen con ellos lo que quieren; nosotros debemos ser los “pepitos grillos” de esos que hacen lo que quieren con los derechos de todos/as. Tenemos que saber y aprender a trabajar por ello; y eso es un continuo aprendizaje ya que los métodos de ayer seguramente hoy no sirvan, me refiero a la denuncia de las injusticias.
La denuncia ha de ser parte de nuestro “adn”, no solo la denuncia de nuestras propias condiciones laborales y demás; la denuncia de las situaciones de injusticia que viven tantos hombres y mujeres; aunque eso supongan consecuencias… quizás si diésemos a conocer más las consecuencias de las denuncias movilizaría más a la sociedad y nos apoyase en nuestro trabajo tanto en las entidades privadas como públicas.

Seguramente no estés nada de acuerdo conmigo o muy de acuerdo, espero tu comentario.

Y para ilustrar el post se me ocurría un nuevo meme, con algo de mala leche y sarcasmo, pero espero que se entienda.

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PARALISIS CEREBRAL (NIÑOS) – PAJARINOS

•septiembre 30, 2016 • 2 comentarios

Sus pequeños cuerpecitos yacen postrados en la cama, como bolitas de carne manejables al antojo del que tenga la mitad de fuerza de la que ellos poseen. No hay resistencia. Pero tampoco la hay a volar.
Les silbo y les canto, pues es su sordo idioma al que responden con una ligera sonrisa aparente, siendo por dentro tan grande. Pero tampoco pueden reír más de la cuenta, eso también les esta prohíbo, a toda la felicidad que puedan tener se les ha puesto limites, las crisis merodean. Todo tiene que ser moderado para vuestra especie.
El brillo en sus ojos perdidos entre nubes es el que lo dice todo. Te cuentan si atraviesan la tormenta o los vientos soplan cálidos y favorables al vuelo.
La vida no ha sido justa con estos polluelos, tengo que decirlo, pero son luchadores y sus plumas que han ido creciendo les protegen. La tolerancia a situaciones extremas ha ido en aumento.
Por el contrario sus piernas se han ido atrofiando, llevan demasiado tiempo sin tocar el suelo, pero sus alas se formaron largas y densas.
Aprovechan lo bueno de lo poco que les pueda brindar este huracán, su dirección es al nido sin cuerpo en el que no exista el dolor.
Por eso espero, ser el árbol para posaros en vuestra migración hacia la nada, tender una rama rígida que os dé el descanso que necesitáis para continuar el vuelo. Ser ese aliento que os impulse en la dirección con rumbo de vuestra quietud.
A los pajarinos que se van posando… Y y A.

Voluntariado . Cooperación

•septiembre 5, 2016 • Dejar un comentario

Estoy hasta los güevos que nos sintamos los garantes del voluntariado y de la cooperación; que nos quitan trabajo. Hacemos las mismas declaraciones que aquellos que dicen que los inmigrantes vienen aquí a quitarnos el trabajo (porque lo hacen más barato o trabajan más horas).

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Imagen del corto documental “Las Chicas dulces

En serio, no nos damos cuenta de que el voluntariado o la cooperación no es solo de Edusos. Joder que también hacen voluntariado mucho personal sanitario, ingenierías, abogados/as, incluso fontanero/as… y no son Edusos.

Me cansa bastante ese discurso “derrotista”, de pensar que somos el puñetero centro del mundo. Somos edusos, busquemos soluciones para nuestro perfil profesional. No estemos llorando porque otros/as nos quitan el trabajo (que si psicólogos/as, trabajadores/as sociales, pedagogos/as…). Reivindiquemos que las instituciones hagan bien sus ofertas laborales (así como la empresa privada y/o entidades sociales), pero no critiquemos a aquellos que también buscan trabajo o salidas laborales (no es su problema y como es el nuestro no echemos balones fuera culpándoles a ellos/as o sus colectivos).

La cooperación al desarrollo es mucho más que ir a “estar” con niños/as o con colectivos desfavorecidos y hacer (como decía un profesor que estimo) “jueguinos” con ellos/as. Es mucho más, es denuncia, es acompañamiento, es educación, es escucha… pero eso es una parte. Construir un pozo o una casa no es nuestro trabajo o ¿vamos a quitar el trabajo a un arquitecto/a o un albañil? Un poquito de por favor. O nos vamos a dedicar de repente a curar heridas o enfermedades y/o administrar medicamentos. Eso también es cooperación y no creo que los médicos/as se quejen de que les quiten trabajo aquellos/as que van al SUR de cooperantes. Si que opino que menos de tres meses podría considerarse unas “vacaciones” solidarias, pero en muchas ocasiones ¿quien soy yo para juzgar a alguien que en su mes de vacaciones va a un país en vías de desarrollo a colaborar y aportar su granito de arena al desarrollo de aquel lugar?.

Además también es cooperación el consumo de comercio justo, apoyando así empresas del lugar y eliminando gran parte de los intermediarios. Y la sensibilización a la cooperación que podemos hacer en el NORTE es nuestro trabajo e insistir que cualquier profesión puede ser cooperante, cualquier persona tiene la posibilidad de aportar su granito de arena.

En fin, que no nos miremos al ombligo y tengamos una mirada algo más amplia.

Lesbos. Una crisis de humanidad.

•mayo 21, 2016 • Dejar un comentario

Vivo en una Europa unida, una Europa solidaria, una Europa que trabaja porque sus ciudadanos vivan lo más felices posible… pero todo eso es una puta mentira.
La Europa en la vivo ni está unida, ni es solidaria, ni sus ciudadanos son felices.
Cerramos las fronteras para que no lleguen personas que huyen de la guerra, de la pobreza, del hambre, de lo que esa propia Europa ha ido creando a lo largo de los últimos 200 años (o más) ha ido saqueando en el Sur del mundo.
Siento vergüenza cuando escucho que cientos de personas mueren cada día queriendo llegar a nuestras costas.000_par8271173.jpg
Lo que estamos viviendo no es una crisis humanitaria, es una crisis de humanidad; una humanidad que las instituciones han perdido y donde las personas que estamos a pie de calle seguimos teniendo. Somos las personas las que hacemos que la humanidad no se pierda, los seres humanos somos los que organizamos la defensa de los propios seres humanos.
Cuando en una sociedad se pierde la humanidad es cuando la guerra ganan los “malos”.
La verdad es que hemos de vivir agradecidos por todas las personas que colaboran porque esa humanidad no se pierda. Vivir agradecidos por esos voluntarios/as están regalando su sabiduría para salvar vidas.
Os dejo el enlace al programa de Andreu Buenafuente nos regaló (si, porque es un regalo) hace un par de días:

Documental “Hot Girls Wanted” (2015) Netflix

•mayo 7, 2016 • Dejar un comentario

Hoy tarde veía un documental de esos que pueden llamar la atención por el título, y que acerca a quien desconoce el mundo del porno por dentro.

En primer lugar decir que aunque se queda un poco en lo superficial, seguramente habría que profundizar un poco más. No da la imagen de un mundo sórdido (que era lo que yo podría pensar), pero si un mundo un tanto superficial y sin grandes valores salvo el del dinero rápido y fácil.Hot_Girls_Wanted-158672382-large

Es un documental para ver primero, entresacar frases, momentos, ideas e imágenes, para luego ver con chicos/as de entre 17 y 20 años. Como se cosifica a la mujer, se utiliza para que cuatro hombres se lucren y puedan hacer lo que les de la gana con jovencitas que podrían ser tu vecina (así lo venden). Dan datos escalofriantes sobre las búsquedas de “violación”, “abuso sexual”, “abuso oral”… y como muchas de las chicas que lo único que buscan es dinero, el sexo es eso sexo; sin mayor contenido ni ir más allá.

Cientos de chicas cada semana se acercan a Miami o Florida para comenzar en ese mundo, un mundo que se les acaba en 3 o 4 meses, donde pueden ganar unos 25.000 dolares (aunque como dice la “protagonista” al final solo le queden 2.000 dolares en el banco), en el que tienen muchos gastos, y los que realmente ganan son los hombres (que muchas veces ni siquiera se les ve). Un sistema patriarcal en la que la mujer sigue estando en segundo plano; y las mujeres que toman la decisión de tomar riendas de su propia imagen son las pocas (sale un ejemplo de ello).

En momentos me quedaba un mal cuerpo cuando ellas mismas decían que se sentían violadas o maltratadas, pero al final lo que cuenta es el dinero y todo lo demás queda en segundo plano. Una sociedad capitalista donde con todo se mercadea, el cuerpo ya no es mio, yo no soy dueña de mi cuerpo y lo vendo al mejor postor. No queda la imagen de la mujer que lo hace porque le gusta (creo que solo dos de las chicas que salen dicen gustarle), lo que les gusta es ganar mucho dinero y que eso les permite hacer lo que les da la gana (un dato importante es que muchas de ellas se “escapan” de su familia y que solo tienen entre 18 y 21 años).

Recomendable documental para conocer el fenómeno del “porno amateur” (realmente mentira), y del mundo “teen”. Y sobre todo hacernos conscientes de la facilidad en la que se entra y en la que se sale; que no es una secta, pero si que es una “vida” efimera que sobre todo puede tener consecuencias más allá de esos 4 meses en los que una se dedica al porno.

Alguno/a se preguntará que tiene que ver esto con la educación social, pues mucho ya que la educación sexual, educación afectiva esta realidad hoy en día es importante ya que el acceso al porno es bastante más grande del que yo podría tener cuando tenía 18 años (esas revistas “LIB” o “Private” que llegaban a nuestras manos de manera clandestina, eso sigue siendo igual con los jóvenes, y poco más a lo que teníamos acceso), hoy es una realidad al alcance de cualquiera, de manera lícita o ilícita, incluso en muchas ocasiones sin querer (¿quien no ha descargado una película de “disney” y de repente se ha encontrado con una sorpresa?).

Autoridad que no autoritario

•abril 29, 2016 • Dejar un comentario

El otro día leía un interesante artículo sobre la autoridad y el autoritarismo y la delgada línea que está entre ser autoritario y tener autoridad.

Ser amado y respetado. En la educación es algo arto difícil pero no imposible.

Voy a hablar en este post de un caso cercano, y los que quieran pueden comentar si les vale como ejemplo de alguien que tiene autoridad ante un grupo de niños/as, pero no es odiado, más bien la persona en concreto se siente amada y los niños/as que están a su “cargo” le tienen como referencia para acercarse y hablar con esa persona.

En ocasiones puede parecer autoritaria, con mirada firme y que cuando mira fijamente al niño/a ellos/as ya saben lo que pasa y lo que no tienen que seguir haciendo. Algunos/as, no todos/as, se acercan y le abrazan o se dejan abrazar. En estos tiempos donde abrazar a un niño/a puede tener consecuencias más bien peligrosas o complicadas; pero no impide que la persona en concreto se deje; en ocasiones rehuye de ello por los malos entendidos que eso pueda acarrear.

Su conocimiento de lo que “enseña” es limitado, se muestra firme con lo que sabe y con lo que no sabe deja que otros/as le ayuden (esos otros/as son los voluntarios/as que comparten el aula, aunque ella sea la responsable). Pero le encanta generar dudas, y ante respuestas “aleatorias” a los problemas que se plantean siempre dice que no es la respuesta correcta (aunque la sea), le encanta generar dudas, sobre le encanta generar preguntas y que piensen un poco más allá, vaya que justifiquen su respuesta.

Ante situaciones de conflicto intenta calmar los humos, se pone delante de los/s dos niños/as en conflicto (o del grupo) e intenta escucharles a todos. No suele ser fácil la solución, ya que normalmente todos la pueden tener o ninguno la tiene. Voy a poner dos ejemplos de actuación ante dos conflictos diferentes.

Ejemplo 1: “En una ocasión la persona responsable no pudo estar en la actividad y quedaron los voluntarios/as como responsables de la actividad y de los niños/as (algunos de esos voluntarios/as llevan tiempo y pueden asumir, deben, ciertas responsabilidades). Bueno como se suele decir “se va el gato y aparecen los ratones”, los niños/as se les subieron a las barbas a los jóvenes voluntarios/as y su comportamiento dejó mucho que desear. A la semana siguiente, cuando este responsable volvió hablo con los 4 niños responsables de tal comportamiento y explicándoles lo mejor que pudo que su comportamiento no era adecuado con personas que “pierden” su tiempo (dos horas) con ellos, ayudándoles a hacer los deberes, y acompañando su momento, y que eso era una falta de respeto. Les pidió una carta de disculpa para los/as voluntarios/as, y que con la disculpa tiene que ir acompañada con un cambio de comportamiento (cosa difícil, son niños/as… pero por lo menos hay que hacérselo ver). Y así fue, el siguiente día de actividad trajeron las cartas (unas más cortas que otras)de disculpa y se las leyeron a los voluntarios/as. Lo mejor es que algunos se las leyeron sin decirles nada.”

pringaoEjemplo 2: “Dos niñas se pintaron el cuaderno y el libro de ejercicios la una ala otra, sin saber cual de ellas empezó. Una de ellas lloraba ante lo que ella consideraba que la otra había hecho mal, ya que a ella le había pintado el libro y ella solo la libreta. Ante ello, esta responsable las puso una frente a la otra y les hizo disculparse, pero lo primero que les dijo era saber quién había empezado (ninguna supo decirlo… cosa difícil de entender) por lo que acabo diciéndoles siempre para no acabar mal, llorando y con disgusto; según alguien haga algo contra otra persona lo digan y se pueda atajar lo antes posible con una sanción acorde o con un diálogo. Las dos niñas quedaron medianamente satisfechas, aunque realmente la más “perjudicada” era a la que habían pintado el libro”.

Son dos momentos de muchos, los que trabajan con niños/as saben que este tipo de conflictos son normales y si con cosas sencillas podemos atajarlas bien, con conflictos mayores será más fácil.

En el Congreso de Educación Social de Sevilla escuche la importancia de los abrazos. En una sociedad donde tocarse es complicado y atrevido; abogo por el uso del abrazo, un abrazo que acoge. Como decía anteriormente es algo que los niños/as buscan más de lo que parece; y rechazarlo (con cariño) es bueno aunque también es bueno, según el momento, para ganar en autoridad y no en autoritarismo.

Creo, firmemente que si los niños/as te ven firme, pero cercano tendremos un camino con más facilidades que complicaciones. Creo que la autoridad se gana con el tiempo, la experiencia es un grado. Ojalá todas sepamos ganarnos la autoridad, y el cariños de las personas con las que trabajamos.

Como me dijo una vez un usuario enfadado conmigo “normal que le caigas mal a todo el mundo” y yo le respondí “yo vengo a trabajar, no vengo a caer bien; y si decir las cosas y exigir supone caer mal; pues así será”… tres horas después vino a disculparse y a pedirme un cigarro.